Partido en la cumbre. Primera dificultad en esta travesía de
cuatro jornadas y no hemos podido empezarla con buen pie. Se nos ha vuelto a
atragantar la cima de la UCAM. Equipo enérgico, vibrante y entregado, que nos
ha vuelto a ganar con las mismas armas (e idéntico resultado) que en la primera
vuelta. Un equipo que sabía que su principal prioridad era no dejar jugar al equipo contrario. Salvando las enormes distancias el partido se asemejo a los recientes enfrentamientos entre el Atlético de Madrid - R. Madrid o los ya más alejados del Madrid de Mourihno y el Barça de Guardiola.
Durante el partido vimos un equipo ultramotivado y con
serias aspiraciones de ascenso que desprendía energía desde el calentamiento
inicial y el rugido del vestuario que se escuchó desde la grada. De ese modo saltaron al campo y nos arrollaron
en los primeros 10 minutos. Varios córners y un balón al larguero tras remate
de uno de ellos.
Cuando parecía que el empuje inicial del equipo rival
amainaba llegó su gol. Falta lateral bien botada, cierta pasividad defensiva y
remate de cabeza a bocajarro que Germán logra evitar en primera instancia, pero
su rechace, flojo, queda muerto y el delantero remacha a la red.
A partir de ahí, el guión fue el mismo que en el partido de
ida. La UCAM sabía que no debía dejar jugar, que debía incomodar al Ranero,
atosigarlo… y lo hicieron y lo hicieron muy bien.
- - Cada disputa en el centro del campo era una
batalla a vida a muerte
- - Cada balón por alto era disputado como si fuese
el último
- - Cada jugador del Ranero que recibía el balón de
espaldas, rápidamente sentía la presencia de un jugador rival y si era en zona
de medio campo si era preciso recibía una falta.
De esta forma el equipo no halló nunca la forma de superar
ni desbordar al rival. Así, se llegó al descanso. No hubo un gran juego pero si
un partido vibrante, que iba ganando el equipo que desplegó mayor energía sobre
el campo.
Por desgracia, la segunda
parte comenzó igual. Gritó atronador en el vestuario y estampida inicial que
tuvo pronto reflejo en el marcador. Chut raso y lejano del rival que Germán
acierta a despejar, pero nuevamente el balón queda muerto en el área y el
delantero rival, más hábil y concentrado, se adelanta a la defensa y remacha el
2 - 0. Por desgracia, poco después, un
córner (nuevamente a balón parado) pone el 3 -0 en el marcador. Gran remate de cabeza de su centrocampista y capitán Luis
(¡que buen partido hizo! Lleno de energía y pundonor, aunque le sobró alguna
que otra disputa del balón un tanto fuera de contexto).
Cuando todo parecía acabado un gol de Fernando tras segunda
jugada en córner y los cambios del Ranero revitalizaron el encuentro. Gonzalo
puso un poco de pausa y control al centro del campo, que en esos instantes y con
casi media hora por delante aún podía pensarse en intentar apretar el marcador.
Pero la UCAM se defendió bien, el árbitro no pitó un posible penalti sobre
Roberto, lo que, unido a que no supimos aprovechar las diversas faltas
frontales y laterales que tuvimos para crear peligro… dejo el marcador en 3 -1 definitivo.
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Lo mejor del partido:
-
- - Partido serio donde los haya y del que deben aprenderse varias cosas: que los partidos se ganan en 80 minutos pero se pueden perder en los minutos iniciales de cada parte y que así nos van a jugar el año que viene muchos equipos en autonómica: Cartagena, Lorca...
- No se lesionó nadie.
Lo peor del partido:
- El resultado que rompe la racha de victorias seguidas
- La anécdota:
Nos pitó el árbitro más despistado o con menos memoria de
la Historia. Hasta en tres ocasiones, pasados un par de segundos se olvidó de que
había pitado:
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- Hizo repetir el lanzamiento de un fuera de juego
porque el balón no salió del área indicando que había sido fuera de puerta.
- Se empeñó en que se sacase de banda una falta
porque tras un cambio olvidó que era falta, no banda.
- Y la tercera, ahora no la recuerdo… ¡Se ve
que lo de la memoria de pez es contagioso!.
Finalmente agradecer el sobreesfuerzo y espíritu de equipo tanto de Rubén como de Cobos.
-
Rubén jugó todo el partido pese a haber estado
con fiebre y antibióticos (se le notó falto de fuerza y energía, especialmente al
final)
-
Cobos disputó el partido casi completo el día
anterior con el Cadete Autonómica del Ranero que se enfrentó al Real Murcia.
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