La última jornada de la primera
vuelta (Espinardo – Ranero) se presentaba como un partido asequible, pero no
exento de dificultades ante un equipo correoso que presiona y aprovecha las
escasas dimensiones de su campo. Los primeros cinco minutos parecían dar la
razón a ese presagio. Campo pequeño y presión del equipo local en campo del
Ranero. Dos pérdidas de balón y un susto… Parecía que el partido iba a ir por
esos derroteros…
Pero pronto llegó el 0 -1, obra
de Roberto. Buena finalización de una jugada un tanto embrollada, pero el
golpeo del balón (media bolea con la
izquierda) fue inapelable y el gol calmó los ánimos del equipo local y el
Ranero se asentó en el campo.
A partir de esos momentos, el
partido discurrió plácidamente. El Ranero realizó un partido completísimo: buena
colocación de sus jugadores tanto en parcela defensiva, como ofensiva, buena
alternancia entre juego corto y pases largos para atraer al rival y luego
romper la presión descolocando a la defensa rival…
El camino hacia la victoria se
allanó muy pronto con un soberbio gol. Jugada excelente de principio a fin.
Buena predisposición defensiva, robo de balón en el centro del campo, tranquilidad
y sin prisas; el balón al primer toque se juega hacia la defensa, el central
abre al lateral, el lateral de primera toca sobre el medio centro, quien con un
pase excelente por encima de la defensa envía el balón hacía Cobos, quien
controla el balón a media altura (prácticamente pincha el balón) y sin que
caiga al suelo, cambiando de pierna, de primeras eleva el balón sobre los
defensas, hacia la posición más adelantada de Rubén, quien sin dejarla caer, a
media vuelta, la golpea, con sutiliza y precisión, elevándola en semivolea, por
encima del portero… ¡Qué golazo! ¡qué golazo! ¡Madre mía, que golazo”. No pude
reprimirme, me levanté del asiento y con una gran sonrisa, no sé cuantas veces
más exclamé ¡madre mía, qué golazo!. Tampoco sé cuando deje de aplaudir.
Con ese resultado y la misma
predisposición el Espinardo se fue desvaneciendo y el Ranero continuo haciendo
su camino… Rubén marcó el tercero y Cobos el 4º de espléndida falta (ya antes
el portero había realizado dos granes intervenciones a sendos lanzamientos de este jugador). Así,
con 0 -4 nos fuimos al descanso.
La segunda parte comenzó
desangelada un Espinardo desanimado y un Ranero conformista. José, el
entrenador del Ranero, mueve el banquillo y el equipo se reactiva… En dos
excelentes contras goles de Adrián y Andrés, que habían salido del banquillo… Y
poco más tarde, tercer gol de Rubén y poco más tarde el segundo de Andrés. Se cerraba así el marcador con un contundente
0 – 8… que pudo ser algo más amplio aún.
Lo más destacado la jornada:
+ La consolidación del equipo, que supo
sobreponerse al carrusel de bajas (ambos Pacos, Alonso y Gonzalo). Esto demuestra
que el equipo conoce y asume el sistema de trabajo.
+ Los tres goles de Rubén, que se consolida como máximo goleador de la categoría con 19 goles en la primera vuelta, aventajando a su perseguidor en 4.
+ Excelente partido de Rodrigo como medio centro…
¡Cuánto ha crecido este jugador desde la pretemporada hasta hoy!. Y lo mejor es
que aún tiene pinta de que puede mejorar y mucho. Buena colocación, buen aporte
defensivo, buen manejo de balón y los tiempos del partido. Sabe esperar a que
acudan a presionarle para soltar el pase y crear ventaja en ataque… y ahí no
queda la cosa: anima al equipo, pide entrega y trabajo al resto de los
compañeros, grita al portero para que salga con fuerza y confianza… Excelente. Me
encanta.
+ Otro gol de falta de Cobos, que lleva 13. Que importante es tener un jugador que convierta en ocasión de peligro y posible gol todos los lanzamientos al borde del área.
+ Los tres goles de Rubén, que se consolida como máximo goleador de la categoría con 19 goles en la primera vuelta, aventajando a su perseguidor en 4.
+ Otro gol de falta de Cobos, que lleva 13. Que importante es tener un jugador que convierta en ocasión de peligro y posible gol todos los lanzamientos al borde del área.
+ El cada vez mejor entendimiento entre la pareja de goleadores del equipo: Cobos y Rubén. Mejor conectados y más productivos. Dinamita en estado puro.
+ Los resultados del Cieza y del Rincón de Seca, que nos dejan en la segunda plaza de la clasificación, en solitario y aumentando la diferencia. ¡Ah! ¡Qué sería de la liga si en el partido contra el Murcia no se nos hubiesen acumulado las desgracias!
+ Y, por último, vuelvo a recordar el segundo gol… ¡Imborrable!
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